A la candidata de Juntos Haremos Historia, Lorena Cuéllar, se le olvidó que ya no es Delegada del Gobierno de la República, pues en sus discursos sigue hablando del trabajo que hizo cuando estuvo como representante del Bienestar.

Incluso, desde el primer día de campaña, la aspirante de Morena al gobierno del estado, repite como periquito las frases y lugares comunes de la 4T, entre ellas destaca una soga que solita se está poniendo al cuello: “La cuarta transformación significará el bienestar de nuestras familias”

Lo que no dice Cuéllar Cisneros es que los más beneficiados de su trabajo al frente de la Delegación del Bienestar fueron los miembros de su familia y sus amigos.

Y no precisamente por el salario que Lorena devengó como empleada federal, sino por los supuestos trabajos, diezmos y plazas que repartió entre yerno, entenada, esposo, padrinos políticos y, por supuesto, para los vividores radicados en Toltecapa, mejor conocido como ponchilandia, donde “Todas tus fantasías son posibles”, claro, siempre y cuando te apellides Sánchez Anaya.

Según el portal Nómina Trasparente de la Administración Pública Federal, Yeradith Ballesteros, entenada de Lorena por ser hija de Salvador Ballesteros, actual marido de la candidata, ha sido muy bien colocada en el actual gobierno, ocupando diversos cargos, holgadamente bien pagados por la nómina de la Secretaría del Bienestar, siendo el más reciente la subgerencia del Banco del Bienestar, SNM, IBD, con un sueldo de 25,000.00 pesos mensuales.

No es el único caso, igualmente un hermano del mismo Chava Ballesteros, como todos los conocen, habría sido basificado en el sector salud, uno de los sistemas nacionales de seguridad social más importantes del país.

Y el caso más escandaloso, incluso llevado a tribunales, sería el del yerno de la candidata Lorena Cuéllar, el contratista Fernando Lucio Celis, quien se ha visto envuelto en denuncias por corrupción y mal manejo de recursos en la edificación de las Universidades Benito Juárez, habiendo sido beneficiado por su suegra con jugosos contratos como su prestanombres, y cuya situación económica limitada cambió a una de bonanza y prosperidad.

Existen investigaciones periodísticas que sostienen que el señor Lucio Celis ha venido engrosando su cuenta bancaria en los últimos años, incluso desde que la candidata era presidenta municipal, siendo él quien imprimía las lonas, la publicidad, los artículos promocionales, etcétera.

El equema era muy simple, la hija las diseñaba y el yerno las producía. Así fue como Lucio Celis empezó su vida como empresarios y logró que su fortuna empezará a crecer.

Más tarde, ya como constructor, “realizó la mayor parte de la obra pública que se ejecutó en los últimos tres años en el municipio de Amaxac, gestionada por la entonces senadora del PRD, Lorena Cuéllar Cisneros” según reportan medios de comunicación locales y nacionales.

Otro caso de éxito del actuar de la funcionaria pública, y que hoy debería presumir como candidata, para demostrar que en la actuar de la Cuarta Transformación es diferente y sí tienen como prioridad a los pobres y a los NINIS, es el caso del consorte Salvador Ballesteros, quien fue favorecido por el trabajo de la Delegada con un cargo fantasma de asesor jurídico inexiste, tanto el cargo, como el desempeño, pues según investigaciones de este medio, el “Lic.” carece de documentos, diplomas, títulos o cédula profesional que lo acrediten como profesionista.

Así pues, Lorena confirma que “la cuarta transformación significará el bienestar de -nuestras- familias” pero si esta familia es la suya.

Si esto no es nepotismo y descaro, entonces qué es.

Insistimos, Lorena le debe una explicación a los electores tlaxcaltecas.

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